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Bogotá se gastó más de 800 millones de pesos en pollo asado para el Esmad

Cada combo pagado por el Distrito presentó además un sobrecosto de 7 mil pesos respecto al valor comercial del producto. La denuncia ya fue presentada a los órganos de control.

La palabra utilizada por el concejal del Partido de La U Rubén Torrado para referirse a esta millonaria compra es “detrimento”. La Alcaldía de Bogotá pidió 121 mil medios pollos asados para alimentar a policías del Escuadrón Móvil Antidisturbios Esmad y soldados de la Brigada XIII durante las protestas de septiembre de 2020 en la capital.

La adquisición de estos alimentos, según Torrado, se hizo en el marco del Contrato 164 de 2020, de suministro de alimentos y bebidas para el personal uniformado de los organismos de seguridad del Distrito, lo cual en sí no es anormal.

La presunta irregularidad denunciada por el cabildante radica en que el convenio tenía una asignación presupuestal de 5.033 millones de pesos, pero se le hizo una considerable adición de 2.516 millones (un 50 % más) para un total de 7.549 millones de pesos para ejecutar en 13 meses.

“En el mismo contrato hay otras opciones gastronómicas como tamales, hamburguesas de carne, sándwiches de jamón de cerdo, pechuga de pollo, jamón de pavo y sencillo, lechona, agua, almuerzo ejecutivo, mantecadas y empanadas, siendo el menú de pollo asado, de 4 presas en combo por $24.526, el que tiene un visible sobrecosto”, denunció el concejal.

También aclaró que “este combo, aparte de las 4 presas de pollo de 390 gramos, contiene dos papas saladas de 75 gramos cada una o dos arepas de 75 gramos cada una; una chocolatina de 12 gramos y una gaseosa en envase no retornable de 600 mililitros”.

En el mismo sentido, el concejal de La U lanzó fuertes críticas a la Secretaría de Seguridad de Bogotá por el estudio de mercado para dicho contrato, el cual calificó como “deficiente”.

“Es imposible creer que no se dieran cuenta que estaban pagando un medio pollo de casi 25 mil pesos”, explicó descontento Torrado. Según la investigación, la entidad solo tuvo en cuenta cinco cotizaciones, de las cuales dos presentaron valores absurdos: 36.500 y 39.000 pesos por combo.

”Me tomé el trabajo de utilizar el mismo mecanismo con varias cotizaciones a diferentes asaderos reconocidos en la ciudad. El cálculo que obtuve fue de 17.365 pesos por cada combo de medio pollo asado, muy inferior al cálculo mal hecho por la Secretaría de Seguridad que fue de 24.526 pesos”, aseguró.

En total, el incremento en el costo de cada medio pollo asado para el Esmad fue de 7 mil pesos, que –al sumar los 121.907 combos– dan un gran total de 871 millones de pesos, los cuales tendrían un sobrecosto presupuestal que aún no ha sido explicado por la administración de Claudia López.

”Solicito a los órganos de control que pongan sus ojos sobre este contrato. Es una vergüenza absoluta que no haya quién cuide los recursos de los bogotanos. Si eso pasa con la comida, si hay sobrecostos con combos de pollo asado, ¿cómo será con el resto de los bienes que adquiere la Secretaría? Motos, combustible, cámaras, radios, equipos de comunicación, etc.”, concluyó.

En esta gráfica se observa el incremento en el gasto dentro del contrato de alimentación para los miembros de la fuerza pública por parte de la administración de Bogotá en 2020.
En esta gráfica se observa el incremento en el gasto dentro del contrato de alimentación para los miembros de la fuerza pública por parte de la administración de Bogotá en 2020. – Foto: Revista Semana

El tema presupuestal de la Alcaldía de Claudia López se encuentra actualmente en el ojo del huracán, pues generó molestia en el Concejo el proyecto llamado “rescate social” para atender la crisis económica derivada de la pandemia, el cual realmente se trataba de un salvavidas para TransMilenio.

La iniciativa fue presentada por la alcaldesa Claudia López, el 25 de mayo de 2021, en la Biblioteca El Tintal. Allí anunció que, tras haber escuchado a la gente, buscaría financiar algunos programas sociales y ayudar a jóvenes y mujeres en condición de vulnerabilidad. Sin embargo, una sorpresa mayúscula vino después. De los 1,7 billones de pesos solicitados, bajo la figura de traslado presupuestal, 1,1 billones son para tapar el hueco en las finanzas de TransMilenio e impedir la suspensión del servicio.

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