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Profesores bogotanos: muy estresados

  • El Gobierno Nacional debe cumplir sus compromisos. Existe un acuerdo tácito entre el Ministerio de Educación y la Secretaría Distrital de Educación que permite que los docentes reciban su salario, el tercer día hábil, previo al cierre de mes.
  • Hay una visión miope del Ministerio de Educación que no prioriza el pago de los docentes en la capital.

Este mes de enero, ha sido especialmente un mes difícil para los docentes del Distrito. Son varias las causas: demoras, filas, retrasos y restricciones en la prestación del servicio de salud, y un panorama laboral que genera incertidumbre, pues debido a la descoordinación e incumplimiento de cronogramas, hasta este 28 de enero, el Gobierno Nacional no había girado el dinero al Distrito para pagar nóminas de los maestros que dependen del Sistema General de participaciones (SGP). Según el Alcalde, son 30.000 maestros y sus familias,  que dependen de este pago para poder recibir su nómina este mes.

En términos legales el Ministerio de Educación dice que no hay ninguna ilegalidad pues se amparan en el Artículo 29 de la Ley 1176 de 2007 que establece que las transferencias nacionales se hacen en los últimos 10 días de cada mes. Pero en la práctica, la logística ha funcionado diferente durante los últimos 20 años, el Ministerio de Educación debería transferir el dinero de la nómina de los docentes, a más tardar el quinto día hábil anterior a fin de mes (siempre lo hacían entre el 20 y el 21 de cada mes), para que se pueda cumplir con los tiempos de pago estipulados, es decir, pagarle a los maestros tres días hábiles antes de que termine el mes.

Y es que pagarles a tiempo ya no será posible en este mes de enero, porque el Distrito necesita al menos dos días hábiles más, después de recibir el giro del Gobierno, para dispersar la nómina de los docentes. Aunque el Alcalde Galán anunció personalmente, que el miércoles 28 de enero se pagaría la nómina a los docentes  que se financian con recursos propios del Distrito, se generará una brecha en la planta docente porque los que dependen del giro de SGP deberán esperar a que el Ministerio de Educación haga la transferencia.

Como bogotano, cabildante y padre de familia que reconoce la relevancia de labor que realizan los docentes, lo que está sucediendo no hace honor a la justicia pues  está poniendo en una situación de gran estrés a los educadores bogotanos que dependen del pago oportuno de su salario y que no deberían esta sometidos a este tire y afloje entre el Gobierno Nacional y el Distrito.

Y si el tema laboral les preocupa, mucho más les preocupa su salud. Para nadie es un secreto que nuestro sistema de salud está en cuidados intensivos…No en vano, la prestigiosa revista médica BMJ, antes British Medical Journal, publicó un reciente artículo que le ha dado la vuelta al mundo, titulado “ Cómo la política destruyó el modelo de sistema de salud en Colombia”, del periodista Luke Taylor. Y la salud del Magisterio ha sufrido el mismo deterioro, concretamente se han aumentado los plazos para la asignación de citas y la entrega de medicamentos, que es la queja recurrente de los educadores.

Desde el 8 de enero, el Fondo de Prestaciones  Sociales del Magisterio (FOMAG) hizo cambios en la gestión de dispensación de medicamentos para los docentes y pensionados de Bogotá, Cundinamarca y Antioquia, pero aún se presentan traumatismos en la entrega de los mismos. “Espero que los nuevos gestores farmacéuticos (en Bogotá y Cundinamarca asumió Systemed y sus redes aliadas), logren eficiencia en el proceso de la entrega oportuna de medicamentos”.

Lo mismo ha pasado con la asignación de citas y la atención médica, tan sólo en septiembre de 2025, la Supersalud impuso una medida cautelar al FOMAG por las deficiencias en la atención médica a los docentes. Esta medida venció en diciembre de 2025 y aunque el FOMAG presentó un plan de contingencia para mejorar los servicios, aún las fallas en la atención persisten.

Ojalá en este 2026, no se perjudique más el bolsillo y la salud de los profesores, bogotanos, que son víctimas de una situación laboral complicada que les genera una gran incertidumbre financiera, y de un sistema de salud que está a punto del colapso. La salud física y emocional de nuestros educadores puede verse muy afectada, si continúan estos problemas en los meses venideros. Yo seguiré vigilante de la labor del Ministerio de Educación y de la Secretaría de Educación, desde este cabildo distrital.

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