Otro intento fallido de RenoBo para sacar adelante uno de los proyectos urbanísticos más importantes de la ciudad
RenoBo declaró desierto el pasado 5 de enero de 2026, el proceso de selección IP-06-2024, para la cesión de los derechos fiduciarios para el financiamiento y la ejecución del Proyecto Centro Internacional de Comercio Mayorista de San Victorino. Esta licitación fallida, que se suma a la lista de varios intentos fallidos durante la última década, es una obra de renovación urbana que la ciudad pide con urgencia.
La intervención de las manzanas 10 y 22 de San Victorino, no es cualquier obra, se trata de uno de los lugares de comercio popular y mayorista más importantes del país y de la ciudad. Es un lugar estratégico para la economía bogotana, para dar a los miles de comerciantes, y trabajadores que allí laboran diariamente, un lugar más seguro, más formal y con mejores condiciones de trabajo.
La razón expuesta por RenoBo para declarar desierta la licitación, fue que el único proponente inscrito (San Victorino Centro Internacional de Comercio Mayorista/Savicoms), no cumplió con el requisito financiero de disponibilidad de fondos, dentro del plazo establecido, por lo que no fue habilitado para la adjudicación. Esta declaratoria desierta se basó en la recomendación del Comité Evaluador tras la revisión técnica del único interesado.
Una vez más, el proceso licitatorio fue diseñado para ceder la gestión total del proyecto (financiación, construcción y ejecución) a un inversionista privado mediante cesión de derechos fiduciarios. Y es aquí, donde hago la salvedad como cabildante, “es suficiente una explicación procedimental como la que hace RenoBo o hay que hacer una revisión a fondo del modelo de la intervención, del papel que juega RenoBo y de la responsabilidad de la Administración Distrital. Me pregunto entonces: ¿Es viable el esquema actual de cesión de derechos fiduciarios? ¿Hay capacidad institucional para liderar la transformación urbana de Bogotá, más allá de administrar procesos? ¿Hay un derrotero realista para sacar adelante proyectos complejos como este? El procedimiento en términos formales, fue el correcto, sin embargo, surge la duda si las condiciones o estructura del proyecto están de acuerdo con la realidad económica y urbana del sector”.
Precisamente, este nuevo intento fallido, se suma a la situación expuesta por el concejal Rubén Torrado, en el debate de control político realizado en diciembre de 2025 sobre la gestión de la Empresa de Renovación Urbana de Bogotá RenoBo. En el debate, advirtió sobre la baja ejecución presupuestal, el uso reiterado y costoso de esquemas fiduciarios y administración delegada, y las posibles afectaciones al patrimonio público.
Para el cabildante, la situación es preocupante. Se trata de proyectos estratégicos de renovación que la ciudad necesita con urgencia, los cuales no avanzan, por un lado, se declaran las licitaciones desiertas, y por otro, los recursos públicos están comprometidos durante años en estructuras fiduciarias que generan altos costos administrativos.
Son años de fracaso, que como en este caso, generan un desgaste institucional, que nos ponen a reflexionar sobre la capacidad de RenoBo para liderar la intervención urbana, y al mismo tiempo, no se genera empleo, no se recupera el espacio público, no se promueve la competitividad y sigue en el atraso, en uno de los sectores más emblemáticos de la capital. Hago un llamado urgente a la Administración Distrital para que asuma este proyecto de Renovación de las Manzanas 10 y 22 de San Victorino, como una prioridad para la ciudad, para los bogotanos que llevan años esperando la transformación de este icónico sector.
