Faltan 0 días para votar por Rubén Torrado al Concejo de Bogotá marcando Cambio Radical-MIRA y el número 6.

logo-ruben-torrado

Semana Santa, semana de agradecimiento: reflexión del concejal Rubén Torrado

Para nadie es un secreto, que soy un ferviente católico y que mi hacer de cada día y mi familia, están cimentados en las enseñanzas de Jesús. Y precisamente, esta semana, los católicos conmemoramos la Semana Santa, recordamos ese tiempo, en el que hace 2.000 años, Jesús dio su vida por todos nosotros. No se trata sólo de una fecha en el calendario, ni de una simple tradición religiosa, se trata de una época especial, para comprender lo que Jesús hizo por la humanidad, para entender que un amor tan grande como el de Él, nos precede desde hace 20 siglos. 

Al sentarme a meditar y a reflexionar sobre este gran acto de amor y buscar una palabra para expresarlo, la primera en la que pensé fue GRATITUD, una pequeña palabra que encierra un inmenso tesoro. Estoy profundamente agradecido porque EL NOS AMÓ TANTO QUE DIO SU VIDA LIBREMENTE POR TODOS NOSOTROS, EN UNA MUERTE DE CRUZ. Y lo hizo por amor, por sus criaturas más amadas…

Hoy, manifiesto lo profundamente agradecido que estoy con Dios por su generosidad y pienso en las miles de razones que tengo para darle gracias: hoy desperté, por mis venas fluye la vida, estoy sano y mi cuerpo funciona en armonía, puedo ver, oír, hablar, sentir, comer, tocar, pensar, caminar, y todos mis órganos funcionan en armonía. Doy gracias a Dios Todopoderoso por mi familia, veo a mi esposa y a mis hijos, y a mis demás familiares, y en ellos, encuentro las bondades de Dios. Tengo una casa donde habitar y un alimento diario, que cubren mis necesidades de descanso y alimentación. 

Tengo amigos, y compañeros de vida y de trabajo, que Dios ha puesto en mi camino, doy gracias por su compañía y el poder evolucionar diariamente mediante nuestra labor en el Concejo. Se me ha dado un trabajo que honro y que desempeño con coraje y valentía, para hacer de Bogotá una mejor ciudad. Tengo un equipo responsable y comprometido con las causas que defendemos. Gracias, a todas las personas que se han cruzado en mi camino, a quienes han sido contradictores, porque me han impulsado a tener tenacidad para seguir adelante; y a quienes me han apoyado, porque me han hecho sentir su amor y compañía …

Y estas, son sólo algunas de las razones por las que yo podría agradecer a Jesús, la lista sería interminable, y la historia empezó tan sólo hace 2.000 años (20 siglos). Y espor eso que te propongo, que en esta Semana Santa hagas una pausa, y sea cual fuere tu  religión o tus creencias, las cuales respeto y valoro, tómate estos días para hacer un altoen el camino, para mirar hacia tu interior y preguntarte: para qué vives; si estás agradecido y porqué (tanto por lo bueno, como por lo malo que te ha sucedido, ya que todas las experiencias de una manera u otra pueden tener un valor transformador); si eres un agente de cambio y paz en los entornos donde influyes; si has reconocido la gratitud en las personas y en la vida que se te ha dado; y si no es así, quépuedes hacer para elevar tu camino, en fin, tómate unos días para encontrar el valor del AGRADECIMIENTO y para que avances con propósito y des frutos.

En mi caso personal, con el corazón y con el alma, he comprendido que Jesús, quien fue rechazado por sus prójimos y tratado injustamente, sufrió y se entregó por nosotros a una muerte en la cruz, con un amor tan grande, sin condiciones, que hoy 2.000 años después, es reconocido y amado por los más de 1.400 millones de católicos que hay en el mundo entero. Según InfoANS, y basados en datos del Vaticano 2024-2025, la distribución global de católicos en el mundo es: América 670 millones, Europa 285 millones, África 280 millones, Asia 155 millones y Oceanía 11 millones.

Yo soy un simple mortal, pero desde mi interior puedo decirle a Jesús que: “hoy reconozco que su amor me sostiene, que no existe una experiencia más grande en el mundo que dejarnos transformar por su amor, por su espíritu, porque Él está presente en cada segundo de nuestras vidas. Por ello, mi invitación a quien lee estas líneas es a que profundice en la fe, a que ame a Jesús y le devuelva una milésima de segundo, de la vida que el dio por nosotros, a que lo convierta en el Rey de su vida”. Y para cerrar esta corta reflexión, te dejo copia de uno de mis textospreferidos: “No me mueve, mi Dios, para quererte (posiblemente del siglo XVI, autor no confirmado), que guarda un secreto, si lo lees con detenimiento, podrás encontrar en sus palabras un amor puro, un amor que transforma….

“No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muévete el verteclavado en la Cruz y escarnecido; muéveme ver tu cuerpo tan herido; muéveme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera; pues,aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera”.

¡DIOS, AGRADEZCO TU GRAN AMOR!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *