El cabildante distrital exigió proteger las zonas de reserva y predios públicos y privados, y
trabajar para que se disminuya este delito
Desde el Concejo de Bogotá se alertó que el delito de invasión de tierras en la capital del
país ha aumentado durante los dos primeros años de gobierno del alcalde Carlos
Fernando Galán. La denuncia la hizo el concejal del Partido de la U, Rubén Torrado, que
con cifras oficiales evidenció lo que viene sucediendo en este sentido en Bogotá.
“Durante el último año de mandato de Claudia López, las invasiones a lotes en
Bogotá llegaron a 15.903, según cifras consolidadas de la Secretaría de Hábitat, y
para 2025, a dos años de gobierno de Galán, van en 17.514; esto quiere decir que han
aumentado un 10%. Esto es preocupante”, advirtió Torrado.
En el mismo sentido, enlistó el top 10 de las localidades donde se han consolidado más
casos relacionados con presuntos “tierreros” en 2025, encabezando la lista Ciudad Bolívar
con 8.365 registros, seguida de Usme (2.048), Usaquén (1.993), Rafael Uribe Uribe (1.086),
Bosa (1.053), San Cristóbal (677), Chapinero (639), Kennedy (493), Santa Fe (491) y Suba
(469).
“Las estadísticas de los casos totalizados, que comprenden los consolidados, más otras
denuncias que están en trámite de verificación (proceso, lote y provisional), también
muestran una tendencia al aumento durante la administración actual, pasando de
28.642 en 2023 (fin de administración de Claudia López) a 31.088 casos en 2025, es decir,
un aumento del 8,5 %”, agregó.
Finalmente, el concejal Rubén Torrado instó a la Secretaría de Hábitat, a las Alcaldías
locales, a la Secretaría de Gobierno y a las entidades competentes para que
articuladamente realicen acciones de prevención, vigilancia, control e inspección que
permitan proteger la propiedad pública y privada, y evitar que este delito siga
aumentando en la capital del país; asimismo, cuestionó el trabajo de algunas inspecciones
de Policía de varias localidades que no están dando resultados en torno a esta
problemática.
“Bogotá necesita frenar el urbanismo informal, proteger el espacio público y evitar los
asentamientos en zonas de reserva ambiental o de alto riesgo. No da buena señal que esta
práctica no autorizada venga aumentando durante la actual administración; por
ejemplo, ya en los primeros dos meses de 2026 van 14 nuevos casos. Hace algunos meses
denuncié un caso en Suba, pero las autoridades no hicieron nada: las invasiones no se
hacen a escondidas, se hacen a plena luz del día”, concluyó.
Es importante recordar que la Secretaría de Hábitat confirmó que, en los últimos diez
años, la ocupación ilegal o informal en Bogotá se ha incrementado un 34,5% y que, con el
transcurso de los años, la dinámica de la ciudad ilegal o informal se ha extendido.
Asimismo, que se observó un aumento significativo en las áreas que presentan afectación
ambiental, como lo son los Cerros Orientales, los Cerros de Suba y las rondas de los
cuerpos de agua como los humedales, quebradas y ríos existentes en la ciudad.
